miércoles, 16 de mayo de 2012

El deporte sufre un paro cardíaco

Una imagen de una asistolia, principal causa de muertes súbitas en el deporte.



Entre 15 y 20 deportistas fallecen en España, cada año, por muerte súbita. Según los expertos, un 90% de estos casos se producen por causas diagnosticables mediante pruebas y casos clínicos pero muchas veces, a pesar de las continuas revisiones, todavía hay muchos óbitos que se escapan a las previsiones médicas.


El ejemplo más reciente se produjo la pasada semana cuando un joven jugador de 15 años, mientras entrenaba con su equipo de fútbol en Tenerife, se sintió indispuesto y cayó al suelo sin conocimiento. El personal de la ambulancia del Servicio de Urgencias Canarias (SUC) estuvo una hora tratando de reanimar a la víctima en el mismo campo de fútbol, no se pudo hacer nada. Su padre se encontraba presente y afirmó que su hijo no padecía ninguna enfermedad ni la revisión médica por parte del equipo cadete de los filiales del Valle de San Lorenzo detectó ninguna anomalía.

El desfibrilador como auténtico salvavidas





Desfibrilador Externo Semiautomático utililizado en los campos
El Desfibrilador Externo Semiautomático” utilizado en los campos de fútbol es un aparato electrónico portátil con dos paletas que se adhieren al pecho que son capaces de realizar una descarga capaz de reactivar el corazón. La propia máquina diagnostica y trata la parada cardiaca consiguiendo reestablecer de nuevo el ritmo cardíaco del jugador hasta que los servicios médicos pueden trasladarlo al hospital.
El precio de este tipo de desfibriladores es de de tan solo 1500 euros por lo que no supone un coste in asumible por la mayoría de clubes de las categorías profesionales. A día de hoy el uso de este tipo de aparatos ha salvado gran cantidad de vidas en el deporte mundial y la concienciación sobre la importancia de su uso es cada día mayor.

El fútbol español tampoco se salva



El nombre del jugador del Sevilla CF, Pedro Berruezo, entró en la historia negra del fútbol español al ser el primer deportista profesional española que fallecía por muerte súbita sobre un terreno de juego. Pero no fue hasta que otro jugador del Sevilla CF, Antonio Puerta, sufría un paro cardíaco sobre el césped del Sánchez Pizjuán el 25 de agosto de 2007 que la sociedad no se concienzó realmente de este problema. Puerta moría el 28 de agosto de 2007 después de pasar tres días en el hospital tras haberse desmayado mientras disputaba contra el Getafe la primera jornada liguera. El jugador se desmayó en el minuto veintiocho del partido, salió del campo por su propio pie, pero en el vestuario se desvaneció cinco veces más, y cuando ya no volvía en sí, le reanimaron con un desfibrilador y lo trasladaron a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, donde ya nada se pudo hacer.
Puerta después de su primer desvanecimiento